Queridos miembros de la congregación:

Como cada año, nos reuniremos para celebrar la tradicional Misa funeral en sufragio por todos los hermanos fallecidos de nuestra congregación.

La celebración tendrá lugar el próximo miércoles 26 de noviembre de 2025, a las 20:00 horas, en el mismo lugar donde se desarrollará previamente la última sesión del Aula de Teología de este curso.

El programa de la jornada quedará del siguiente modo:

  • 19:00 h: Conferencia “¿Qué es la ‘cultura’ woke? Notas para el repudio”, a cargo del Dr. D. David Torrijos Castrillejo, sacerdote diocesano y profesor de la Universidad San Dámaso.

  • 20:00 h: Misa funeral por los miembros fallecidos de la congregación.

Os animamos a participar en este acto de oración y memoria, signo de unidad y fraternidad en la esperanza cristiana.

Un día de fiesta junto al Santo


                          El más pequeño de nuestros congregantes con su primo y su abuelo Federicos



                                    Otro grupo de Congregantes con nuestra fan favorita 

                             De nuestros hermanos mayores, la Congregación de Barcelona:



 Un año más nos reunimos para celebrar a nuestro Santo patrón, este año 2022 más acompañados que nunca por todos los fieles que acudieron a la misa celebrada por nuestro magnífico párroco D. Roberto




HIMNO A SAN FEDERICO


HIMNO A 

SAN FEDERICO



Letra de Federico Romero

Música de Federico Moreno Zorroba


Oh San Federico Mártir y Pastor

Sed en la Santa Gloria nuestro valedor

San Federico Mártir

valiente faro apostólico deslumbrador

vaso de sangre

luz esplendente

voz rediviva del Salvador.

Desde los cielos a donde vuela nuestra plegaria de fe y amor

a tus devotos gua y tutela hasta que logren ver al Señor-

Abierta la causa de Canonización del Rvdo D Federico Elvira Elvira, Congregante



  • Causa: Causa de Cipriano Martínez y compañeros
  • 61 años
  • Párroco de Bustarviejo
  • Nacimiento: Moncalvillo de la Sierra (Burgos, entonces diócesis de Osma), 14 de agosto de 1875
  • Muerte: Bustarviejo, “El Peralejo“, carretera de Miraflores, 29 ó 30 de septiembre de 1936
  • Sepultura: Cementerio de Bustarviejo
  • Hijo de Alejandro y Tomasa. Estudió en los seminarios menor y mayor de Madrid. Ordenado sacerdote en 1900, desempeña varios oficios hasta que en 1911 es nombrado párroco de Bustarviejo. Al comenzar la guerra, el alcalde de Bustarviejo le dio un salvoconducto. Don Federico buscó refugio en Madrid, pero fue reconocido y detenido. Pidió a sus captores que, si lo iban a matar, lo llevaran a su parroquia de Bustarviejo. Así lo hicieron de un modo salvaje. Siempre hay flores en su tumba. 
Actualmente es Siervo de Dios
Federico Elvira, Ruega por nosotros

Enlace:

Abierta la causa de canonización del Rvdo. D. Federico Santamaría Peña, párroco de la Iglesia del Carmen y cofundador de la Congregación

  • Causa: Timoteo Rojo Orcajo y 60 compañeros sacerdotes
  • 53 años
  • Párroco de Nuestra Señora del Carmen y San Luis
  • Nacimiento: Viana de Mondéjar (Guadalajara), 16 de noviembre de 1882
  • Muerte: Aravaca, 14 de agosto de 1936
  • Sepultura: Cementerio de Aravaca

Estudia en el Seminario Conciliar de Madrid. Luego en el Colegio Español de San José, de Roma. Doctor en Derecho canónico y Licenciado en teología por la Universidad Gregoriana. Doctor en Filosofía por la Academia Santo Tomás. Ordenado sacerdote en Madrid el 31 de marzo de 1906. Catedrático de Metafísica, Suma Teológica y lenguas vivas en el Seminario de Madrid. Redactor de varias revistas. Coadjutor de la parroquia de Nuestra Señora de Covadonga en 1910 y del Purísimo Corazón de María en 1911. Párroco de Nuestra Señora del Carmen y de San Luis en 1922. Fue apresado en la pensión en la que se refugió tras la quema de sus parroquias. Se convocó al pueblo y se le hizo objeto de calumnias, fue abofeteado, apaleado por niños y finalmente asesinado de un tiro. No sin que antes una miliciana le cortara una oreja como trofeo cuando aún vivía.
Actualmente es Siervo de Dios. 
Federico Santamaría, Ruega por Nosotros

Enlace:
Federico Santamaría Peña - Causa Martires (archimadrid.es)

VIDA DE SAN FEDERICO

 




 

San Federico, Obispo y mártir de Utrech, falleció el año 838.

 

Descendia de una de las más ilustres familias de los Frisones y nació en Mayo del año 788 en el Castillo Aldelense de la aldea de Sexberum en la Frisia (Noroeste de Holanda). Entre sus ascendientes por linea materna se hayan su bisabuelo Rabdod, y su abuelo Aldogildo, ambos fueron reyes del pais de la Frisia, antes de ser conquitada por los franceses.

 

Fué educado piadosamente e instruido en literatura sagrada entre el clero de la Iglesia de Utrech, bajo la dirección de San Sigfrido, Obispo de la misma Diócesis. Desde muy temprana edad acostumbró su cuerpo a las austeridades de la penitencia. Sus ayunos y otras muestras de austeridad eran extraordinarias y no menos dignas de mencionar, son sus vigilias en fervorosa oración.

 

Estudió Teología y citas Sagradas y en la ciudad de Utrech recibió, de manos del Obispo Sigfrido, la Orden del Presbiteriado y el encargo de procurar la instrucción de los catecumenos

 

Al morir el Obispo Rigfrido, el clero y el pueblo, por unanimidad, eligieron a Federico como su sucesor en el cargo Arzobispal, ya que todos eran testigos, tanto de las virtudes y ciencia de Federico como porque nadie mejor que él por haber vivido en continua comunicación con Sigfrido - podía encargarse de la Diócesis.

 

Fué elegido Obispo el año 820, contando 32 años de edad, no habiendo para ello otra dificultad que la humildad y modestia de Federico, que se opuso cuanto pudo a ocupar el cargo, pero a ruegos del Emperador Ludovico Pio, que le distinguió con su particular amistad, accedió a ocupar el Obispado de la Diócesis de Utrech que había sido creada el año 690 por el Papa San Sergio. Recibió la investidura de Aquisgrán y pasó a vivir con su Metropolitano el Arzobispo de Metz, siendo consagrado por los Obispos en presencia del Emperador, quien le encomendo la extirpación de la idolatria en Frisiolandia.

 

Fué el octavo Obispo de Utrech, donde hizo su entrada, siendo acompañado por el clero desde el Rhin a dicha ciudad.

 

La Diócesis de Utrech fué erigida a finales del siglo VII siendo San Willibordo el primer Obispo. En el siglo XVI la Diócesis fué elevada a sede Arzobispal y así continúa en nuestros días La ciudad de Utrech pertenecía, en tiempos de San Federico, el reino de los francos. En ella se hizo el célebre Tratado de Paz que puso fin a la Guerra de Sucesión de España el año 1.713. Una vez posesionado Federico de la sede episcopal, restauró el Palacio y la Catedral asi como las casas de los canónigos; dedicando toda su actividad a la reforma de las costumbres de sus diocesanos en las provincias septentrionales de Frisia y Wallacria (Salcharen), que es una de las islas principales de Zeelandia y estuvo habitada por los netherlandos, que eran contrarios a las máximas del Evangelio, ennobleciendo las costumbres de aquellos pueblos y convirtiéndolos a la fé católica.

 

Se ocupó principalmente de los matrimonios incestuosos y de la separación de los casados.



Permaneció mucho tiempo en dicha isla, consiguiendo separar muchos matrimonios de esta especie y reconciliando con Dios y la Iglesia a muchos que hicieron penitencia sincera. Siguiendo la recomendación de Ludovico evangelizó las fértiles llanuras de la Frisia y todo el archipiélago Zeeland, situado en la desembocadura del rio Escalda, desterrando la herejía arriana.

 

Dios quiso premiar su ardiente celo a tan infatigables trabajos enviándole a San Odulfo que residia en Orachot y a quien, estando una noche entregado al sueño le despertó un Angel que le dijo "levántate, siervo de Dios, y vente a ayudar a Federico en la predicación del Evangelio". Después de 3 dias de viaje fue recibido por San Federico y juntos recorrieron todos los pueblos y ciudades de la Frisia, convirtiendo a sus moradores.

 

Fué muy devoto de la Santísima Trinidad, y compuso una oración con una exposición doctrinal de este Misterio, contra las herejías. También fué muy devoto de san Juan Bautista, siguiéndole fielmente en la santidad de vida y en las más austeras penitencias.

 

La Familia Imperial:

 

Ludovico, llamado el Pio o Bondadoso, era hijo de Carlomagno, viudo de Inmirganda, casó en segundas nupcias con Judith, hija de Welp, Conde de Rawmberg-Aldorf en Baviera, de la que tuvo un hijo, Carlos el Calvo, que después fue Emperador de Francia. Esta mujer fué ambiciosa y pecadora; sus adulterios dieron gran escándalo a sus pueblos, por lo que movió contra ella el celo de nuestro Santo, quien desempeñó en este asunto el mismo papel que San Juan Bautista frente a los escándalos de Herodias.

 

San Federico le amonestó por sus pecados, lo que le grajeó el rencor y la ira de la Emperatriz..

 

Martirio de San Federico:

 

Un día, después de recorrer casi toda la Diócesis y después de haber predicado y celebrado la misa en la Capilla de San Juan Bautista el 17 de Julio de 939, cuando se retiraba a dar gracias, se le acercaron dos hombres desconocidos, manifestando deseos de hablar concretamente con él, por lo que entró con ellos en la Sacristía. Una vez allí, aquellos resultaron ser unos asesinos que le acribillaron a puñaladas, dejándole mortalmente herido. Federico les perdonó y para evitarles el castigo y ponerles a salvo no exhaló ni una queja a fin de que sus asesinos, sin sospechas de nadie pudieran salir confiadamente del Templo y evadirse en una lancha, que de antemano, tenian dispuesta en las orillas del Rhin, siendo pagados por la Emperatriz Judith, según aseguran todos los manuscritos que se encuentran en el archivo de la Iglesia de Utrech.

 

San Federico expiró al cabo de unos momentos, rezando el versiculo del Salmo CXIV: "Placebo Dómino in regione vivorum".

 

Reliquia de San Federico

 

El cuerpo del mártir fué sepultado en la Iglesia de San Salvador, llamada Onde-Munster, en Utrech. En el altar de San Esteban situado en la cripta mayor de dicha Iglesia, existia una lápida muy artística y delante dos lámparas que ardían noche y en el sepulcro de nuestro Santo, hasta

el día 28 de Julio de 1.362 en el que Obispo Folker mandó poner el cráneo del Santo dentro de una cabeza preciosa de oro y plata y las demás reliquias en un relicario para mayor veneración del Santo Mártir. En tiempos de las luchas religiosas protestantes se veneraron las reliquias en una casa particular a fin de sustraerlas de posibles profanaciones. Posteriormente parece demostrado que por orden de Felipe li fué traido el cráneo del Santo a Madrid y después a la Colegiata de Gandia, donde, al parecer ya no se encuentran actualmente.

 

Fiesta de San Federico

 

Se celebra el 18 de Julio. Fué considerado como uno de los prelados más ilustres de su época, por su celo y caridad, como se puede comprobar en un poema de Rábano Mauro, su contemporáneo, en elogio de sus virtudes. San Federico es muy venerado en Alemania y en la Diócesis de Utrech (Holanda) por el esplendor de su Silla Pastoral.

HISTORIA DE LA CONGREGACIÓN DE SAN FEDERICO DE MADRID

 



 

Corria el año 1.928 y procedente de Barcelona llega a Madrid el Médico militar D. Federico Ramos de Molins y con él la idea de organizar una asociación de tipo religioso para dar culto a San Federico, Obispo de Utrecht y mártir el año 834 en la región de Frigia (actual Holanda), similar a la existente en Barcelona creada en el año 1.879.

 

La asociación tiene el carácter de congregación religiosa y con ese apelativo permanece hasta nuestros dias cumpliendo los objetivos originarios en su fundación: objetivo religioso, dar culto colectivo al Santo Patrón; objeto moral, propiciar un estado de fraternidad y mutua correspondencia entre los asociados; objetivo material, socorrer a los congregantes que por los avatares de la vida no dispongan de recursos suficientes para sobrevivir.

 

Durante el segundo semestre de 1.928 y el año 1.929 se pone en marcha la Congregación, autorizada el 14 de Abril de 1.929 por el Obispo de Madrid Dr. D. Leopoldo Eijo y Garay e inscrita en la Dirección General de Seguridad el dia 18 del mismo mes, con un Presidente y fundador D. Federico Ramos de Molins y un número cercano a la veintena de socios.

 

El fundador era hijo de un General de Artillería, y estudia Medicina por mandato de su padre para aprobar las oposiciones de Médico-Militar que era su auténtica vocación. Profesor de la Escuela Superior de Guerra, desempeña varios cometidos publicando el libro del "Servicio de Sanidad de Campaña", aportando ingeniosas soluciones a los problemas planteados en la Guerra de Africa, donde permanece dos años. Ya en Madrid funda la Congregación de San Federico y contacta mediante el teléfono con todos los Federicos que venían listados en la guia telefónica.

 

El Arcipreste D. Federico Santa María Peña, que era a la sazón Párroco de Nuestra Señora del Carmen y San Luis de Madrid. Entusiasmado con la idea, acepta la Congregación en su Parroquia y coloca la imagen del Santo, regalada por el Presidente Ramos de Molins, en un altar situado en el crucero de la Iglesias, junto a la fachada que da a la calle del Carmen.

 

Alrededor de la Iglesia y de la imagen de San Federico, la Congregación crece rápidamente llegando al número de noventa y seis congregantes al año siguiente. La imagen fué tallada en Valencia, obra del congregante Federico Coullaut-Valera, escultor de gran categoria, y el altar lo hizo el no menos artista Federico Laorga Vega. Imagen y altar fueron destruidos en 1.936.

 

Ofrecida la Presidencia de Honor al Nuncio de su Santidad el Papa Pio XI en Madrid, Su Eminencia Monseñor Federico Tedeschini, la acepta inmediatamente y dada su condición de Decano del Cuerpo Diplomático y representante de Su Santidad, potencia aún más la actuación piadosa y conocimiento de la Congregación y los efectos se dejan sentir de inmediato en la Misa solemne que se celebra en honra de nuestro Santo Mártir Patrón, a la que asistió todos los años que permaneció en Madrid.

 

Primera época 1.929-1.936

 

En la primera Junta General Ordinaria, 4 de enero de 1.929, se eligió:

JUNTA DIRECTIVA

 - Presidentes de Honor:

 - Excmo. e Ilmo. Monseñor Federico Tedeschini, Nuncio Apostólico de su Santidad en España. - Excmo. Sr. D. Federico Berenguer y Fusté, Teniente General del Ejército.

 - Director Espiritual: D. Federico Santa Maria Peña, Cura Párroco de Nuestra

 Señora del Carmen y San Luis

 - Presidente: D. Federico Ramos de Molins. - Vicepresidente: D. Federico Santiago Iglesias.

 - Secretario: D. Federico Olmedo Montaner. - Vicesecretario: D. Federico Pérez y Fernández Chicarro.

 - contador: D. Federico Rubio Coello. - Tesorero: D. Federico Prados Ruiz. - Vocales: D. Federico Vigil Asensio.

 D. Federico Pérez Navarro

En ese mismo año, ingresa Federico Fernández de Heredia y del Pozo, Médico e llustre soltero matritense que con el tiempo batiria todos los "records" de servicio y participación en la Congregación, pues tenía entonces 22 años y a sus 94 sigue asistiendo a todos los actos religiosos, sociales y culturales que la Congregación organiza. Fué a través de un Fadrique -nombre propio que inicial y antiguamente usaban los que nos llamamos Federicos- que tenia un negocio cerca de su casa y en la que se alojaba un buen amigo de su familia como entró en la Congregación. De su lucidez y recuerdos hemos anotado algunos datos de esta historia para su permanencia en el tiempo.

 

EL CULTO

 El 18 de Julio, a las 8,30 h. se celebraba una Misa de comunión. Entonces era de precepto para poder Comulgar no haber ingerido, ni siquiera agua, desde las 12 de la noche del dia anterior, por eso la Misa tenía lugar a hora tan temprana. Después de la Misa de Comunión los congregantes y personas de su familia se reunian a desayunar en algún café cercano.

 

El 18 de Julio se celebraba el domingo más cercano (anterior ó posterior) y sobre las once horas la misa solemne con tres sacerdotes oficiantes, se orquestaba y cantaba con música de un congregante, a la que asistía el nuncio D. Federico Tedeschini y autoridades, algunos años el General Federico Berenguer hermano del que fuera Presidente de Gobierno D. Dámaso Berenguer Fusté.

 La asistencia, muy numerosa, cerca de setenta congregantes y muchas personas de su familia, era motivo de alegria y contacto entre todos los asistentes, que atendían a un edificante sermón a cargo de un sacerdote especialmente convocado para tal fin y que a veces se llamaba Federico, como ocurrió en 1.931 con el Reverendo Francisco Federico Curieses.

 Se establecía una mesa petitoria para allegar fondos destinados para realzar los cultos del Santo Patrono y estaba presidida por alguna esposa o hermana de los congregantes, generalmente de la Junta de Gobierno pasando las bolsas de petición de dinero las hijas de algún tocayo.

 

Al terminar la misa mayor y solemne se organizaba un magnifico cortejo por el interior de la Iglesia presidido por el Nuncio Monseñor Tedeschini, el Párroco, Santa Maria Peña y Autoridades civiles y eclesiásticas alli presentes. Se iniciaba con los monaguillos y la Cruz de guía seguida por los congregantes, con sus medallas al pecho, en dos filas. Al centro la Junta de Gobierno, el Estandarte de San Federico y detrás la imagen del mártir, que en unas andas ó parihuelas se había colocado y trasladado desde su propio Altar a un lateral del Altar Mayor.

 

Un ramillete de flores le daba realce y perfume. Detrás del Presidente de Honor Tedeschini, Párroco, General Berenguer y Presidente de la Congregación. Por último, fieles y familiares que hacian rebosar tan magnifico templo.

 

Finalizaba el acto con la imposición de medallas a los congregantes ingresados en el año y la bendición del Sr. Obispo y besamanos. En grupos y según las obligaciones y relaciones entre los congregantes se reunían a tomar unos aperitivos, pues la comida era familiar.

 

En el mes de Noviembre, otra celebración Eucarística, con tanta devoción y hasta más asistencia; esta vez por los Federicos difuntos. Una serie de responsos por los congregantes fallecidos daban por terminada la reunión.

 

Hubo hasta sana competencia, pues en la Parroquia de San Nicolás existía otra imagen, regalo de otro Federico, y decian alli otra Misa. Duraron estos actos dos ó tres años (1934-36) y luego desaparecieron.

 

Monseñor Federico Tedeschini, fué nombrado Cardenal y cesó como Nuncio Apostólico en Madrid. Con este motivo a continuación de la Misa de Julio de 1.935 y una vez terminados los actos el entonces Vicepresidente Federico Santander Ruiz Jiménez pronunció unas palabras agradeciendo a Monseñor Tedeschini su dificil actuación en España durante los años de Nunciatura (cambio de régimen en España, quema de Iglesias y conventos, revolución de Octubre de 1.934, etc.) y augurándole su elevación al Papado -el Papa entonces reinante que era Su Santidad Pio XI tenía una avanzada edad- y contestando el Cardenal Tedeschini declarandose indigno de tales honores y agradeciendo a la Congregación de San Federico su cariñosa despedida.

 

Los trágicos sucesos que se desencadenaron en España el dia 18 de Julio de 1.936, iban a producir una enorme fractura en todo el Estado y en el desarrollo de tan piadosos actos.

 

La Misa solemne del 19 de Julio de 1.936 tuvo lugar en un ambiente crispado y con reducida asistencia de congregantes. Ya se conocia en Madrid el Alzamiento del Ejército de Africa secundado el dia 18 por varias guarniciones peninsulares, aunque el 19 por la mañana no se conocía aún la actitud de la guarnición de Madrid. Ya habia comenzado, el 18 por la tarde, la entrega de armas a las organizaciones izquierdistas.

 

Según los recuerdos de Fernández de Heredia "predicó el eminente y afamado canónigo D. Diego Tortosa y terminados los actos sonaron disparos en la Puerta del Sol (donde estaba emplazado entonces el Ministerio de la Gobernación) y para salir a la calle todos lo hicieron por la calle de Tetuán. El Párroco Santamaría Peña aconsejó a Tortosa que esperara o que se quedara en su vivienda, dada la violencia que reinaba en las calles, contestando éste que no podía quedarse por tener que predicar por la tarde en un convento de mojas situado por los Atochares y tener que pasar antes por su casa añadiendo "Dios nos protegerá y San Federico velará por nosotros", -"No creo que nos pase nada"- contestó Santamaría.

 

D. Diego Tortosa, que vivía por la calle del Olivar, murió transtornado durante la contienda, por los sufrimientos que tuvo que soportar en aquel Madrid despedazado por el horror.

 

D. Federico Santamaría Peña fué asesinado en Aravaca por la horda enloquecida; apareció colgado de un árbol, abierto en canal y con un cartel ignominioso colgado del cuello.

 

Vale/ A estas desgracias precedió la de la muerte del fundador Ramos de Molins el 28 de Diciembre de 1.935, de un ataque al corazón. Se celebró una misa de réquiem, a la que asistieron muchísimos tocayos y amigos. Fué llorado por todos.

 

Vacante la presidencia, en Junta Extraordinaria fué nombrado Presidente D. Federico Santander Ruiz-Jiménez, reputado periodista y "charlista", que era a la sazón Vicepresidente.

 

También fué asesinado en zona republicana a los pocos días de haberse iniciado el Alzamiento.

 

Segunda época: 1.936 - 1.956

 

Con los acontecimientos de la Guerra Civil y sobre todo por las circunstancias que concurrieron en la de 1.936-1.939, afectaron profundamente a la Congregación.

La imagen del Santo Patrono desapareció quemada en uno de los saqueos y profanaciones que sufrió el templo del Carmen asi como la documentación de la Congregación, destruida por el Secretario.

La persecución a los signos católicos y el terror desencadenado por el régimen "rojo"; hizo que todo el mundo destruyera las estampas y documentos relacionados con asociaciones religiosas, perdiéndose el contacto entre los Federicos que, por otra parte, muchos habian desaparecido o cambiado de residencia.